
Cuando el agente secreto Paul Soames llega a Shanghai para investigar el asesinato de su mejor amigo, rápidamente se ve inmerso en una trama de conspiración y mentiras cuyo telón de fondo es la Segunda Guerra Mundial. Acechado por un oficial de la inteligencia japonesa, la investigación de Soames se centra rápidamente en un carismático gánster local, Anthony Lan-Ting, y en su hermosa mujer, Anna.
5 SERGIO F. PINILLA 07.09.2012
Cuando el agente secreto Paul Soames llega a la ciudad para investigar el asesinato de su mejor amigo, rápidamente se ve inmerso en una trama de conspiración y mentiras.
Al igual que Casablanca o Macao, la colonia de Shanghai funcionó como enclave estratégico y de refugio para los emigrantes occidentales durante la II GM. La entrada de Japón en la contienda cambió las cosas, como pudo comprobar en primera persona Mike Medavoy, productor de esta película, y de Zodiac, Shutter Island o Cisne negro, que nació en 1941 en la propia megalópolis china. La entrada de Harvey Weinstein en el proyecto dispara finalmente las expectativas de esta superproducción, cuyo principal reclamo es un cásting de creciditas estrellas internacionales, tales como John Cusack, Gong Li, Ken Watanabe, Franka Potente, o Chow Yun-Fat (el action killer de las películas de John Woo), y cuya principal hazaña consiste en haber recreado fidedignamente el avispero asiático mediante localizaciones transformadas de Londres y de Bangkok.
El filme arranca con la llegada del agente secreto Soames (Cusack) a la ciudad para investigar el asesinato de su mejor amigo. Las pesquisas iniciales dirigirán sus sospechas hacia el jefe de la triada local y su misteriosa esposa –a Gong Li, los potingues faciales de L’Oréal le sientan mejor que a Cusack el lifting–, lo que derivará en una triángulo amoroso que es más bien cuadrilátero por la presencia de Franka Potente. Y aunque el macguffin histórico que hace avanzar la investigación policiaca es más que poderoso, las relaciones entre los personajes se diluyen y no alcanzan la intensidad dramática de otras muestras de thriller romántico como el Deseo, peligro de Ang Lee.
VEREDICTO: Extraordinaria recreación histórica para un thriller que no aprovecha sus vórtices amorosos.
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