
Tal es una joven francesa de diecisiete años que vive en Jerusalén con su familia. Un día, un terrorista se inmola en un café del barrio donde ella reside. Debido a esto, Tal se plantea escribir una carta a un palestino imaginario al que le pregunta por el odio entre los dos pueblos y el rechazo mutuo. Esta carta la mete en una botella y decide dársela a su hermano militar que la tire cerca del mar de Gaza. Una semana después, la jóven francesa recibe la contestación de un misterioso y desconocido "Gazaman".
7 SERGIO F. PINILLA 14.09.2012
Tal es una joven francesa de 17 años que vive en Jerusalén con su familia. Después de vivir su primer atentado, decide buscar respuestas tirando una botella con mensaje al mar.
Cuando hace más de un siglo, el barojiano Iturrioz parafraseaba a su sobrino Andrés Hurtado aquello del "…no comáis del árbol de la ciencia, porque ese fruto agrio os dará una tendencia a mejorar que os destruirá", estaba realmente anticipando las claves para entender la venidera sociedad del espectáculo y el control que ejercería el sistema sobre el individuo-ciudadano-consumidor. El deseo por conocer la identidad del otro, el de progresar en el conocimiento o en atrevimiento, y finalmente el deseo por sortear las murallas que el odio interpone entre los pueblos, son los impulsos que hacen evolucionar el diálogo en el que se basa esta película que, como la canción de The Police, empieza con un mensaje en una botella y termina a la manera de un desencuentro de Jimmy Liao o de Tsai Ming-Liang, en el paso de Erez.
Basada en la novela semi-autobiobráfica de Valérie Zenatti, responsable también del guión, Una botella… es una película que no pretende aportar soluciones al conflicto palestino-israelí y que tampoco se posiciona. En todo caso, participa de la dialéctica internauta que se establece entre los jóvenes Tal y Naïm (una suerte de Julieta y Romeo sin tragedia interpersonal de por medio) y contribuye al debate aportando cierta verdad documental al relato, a través de la realidad vivida, las imágenes de archivo, y la contextualización de la historia en los años de plomo posteriores a la Segunda Intifada.
VEREDICTO: Pese a su contexto geopolítico es una película esperanzadora.
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