
Jack vive sumido en una depresión severa y profunda desde que perdió a su hermano hace un año; desde entonces no levanta cabeza. Iris, su mejor amiga, decide llevarlo a pasar unos días en la casa familiar. Alli conoce a Hannah, quien también había planeado pasar unos días en la casa para reponerse tras la ruptura de una relación de siete años.
8 ANDREA G. BERMEJO 31.08.2012
Tras la muerte de su hermano, Jack decide aceptar la invitación de su amiga Iris para pasar un fin de semana en su casa familiar, donde conocerá a su hermana Hannah.
El director de Cyrus (2010) ha necesitado independizarse de su hermano mayor [su pareja artística Jay Duplass, con el que también ha firmado Baghead y The Puffy Chair] para declararle su amor. El corazón de El amigo de mi hermana, dirigida por Lynn Shelton (Humpday) pero ideada por Mark Duplass, no es otro que la naturaleza irremplazable e inconmesurable del vínculo fraternal. Las arterias, por continuar la bombeante metáfora, serían los grandes temas universales de la literatura: amor, pérdida, identidad… contados a través de tres personajes trágicos y sólidos sujetos a un armazón de comedia de enredos o vodevil: un hombre asolado por la muerte de su hermano se enrolla con la hermana lesbiana de su mejor amiga. El resultado: Shakespeare para treintañeros desolados que no saben de dónde vienen ni mucho menos adónde van. Y es que el guión del último filme de Shelton es una joya literaria construida con imágenes diminutas –una bicicleta roja, unos chupitos de tequila, una habitación vacía, un condón agujereado…– que en menos de dos horas combina la comicidad de nuestro absurdo presente con el abrumador peso de un pasado determinante para contarnos algo que ya intuíamos: que más nos vale crecer. La proeza, por otra parte, es que nunca existió un guión. Porque el guión de El amigo de mi hermana se escribió sobre la marcha, lo pergeñaron entre la directora, Duplass y las extraordinarias Emily Blunt y Rosemarie DeWitt, se fue improvisando. Y esto, querencias de una producción indie con ínfimo presupuesto, es lo que otorga al filme un poso de verdad inalcanzable por otros medios que no sean los de hablar de las cosas que nos importan, de lo que vivimos y nos preocupa, de lo que nace del corazón y de la sangre.
VEREDICTO: Lo mejor del cine indie (Mark Duplass) y Hollywood (Emily Blunt y Rosemarie DeWitt).
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